Uso de pantallas en niños: recomendaciones basadas en la evidencia
El uso de pantallas en niños debe ser equilibrado. Conoce las recomendaciones médicas y consejos prácticos para un uso saludable y consciente.
En la actualidad, el uso de pantallas en niños es parte de la vida cotidiana. Teléfonos, tablets, televisores y computadores acompañan el aprendizaje, el juego y la comunicación. Sin embargo, un uso excesivo o sin supervisión puede afectar el desarrollo infantil. Aquí te contamos qué dice la evidencia más reciente (2024-2025) y cómo promover un uso saludable de la tecnología en casa.
¿Por qué importa el uso de pantallas en niños?
Durante los primeros años de vida, el cerebro y las habilidades emocionales del niño se desarrollan rápidamente. Un uso inadecuado de pantallas puede tener efectos negativos, como:
- Retraso en el desarrollo del lenguaje por falta de interacción con adultos.
- Problemas de sueño por exposición a pantallas antes de dormir.
- Menor tiempo de juego activo o lectura, esenciales para el desarrollo.
- Mayor riesgo de sedentarismo y sobrepeso.
- Dificultades en la regulación emocional y la atención.
Más que limitar por completo el uso de pantallas en niños, se trata de guiar y acompañar su uso. Lo importante no es solo cuánto tiempo pasan frente a ellas, sino también qué contenido consumen, cómo lo hacen y en qué momento del día.
Recomendaciones según la edad
Las principales asociaciones pediátricas coinciden en que el uso de pantallas en niños debe adaptarse a su etapa de desarrollo:
👶Menores de 2 años: Evitar pantallas, excepto videollamadas con familiares.
👧2 a 5 años: Hasta 1 hora al día de contenido educativo y acompañado por un adulto.
👦6 años en adelante: Sin límite universal, pero con reglas claras: priorizar el sueño, la actividad física y el tiempo en familia.
👉 La Sociedad Pediátrica Canadiense recomienda un máximo de 2 horas diarias de uso recreativo.
Consejos prácticos para un uso saludable de pantallas en niños
- Crea un plan familiar de medios: Considera las “5 C’s” de la AAP: Child (niño), Content (contenido), Calm (no usar como escape), Crowding out (no reemplazar actividades), Communication (hablar sobre medios).
- Define zonas y horarios sin pantallas: Evita su uso durante comidas, en el dormitorio o una hora antes de dormir.
- Acompaña el contenido: Ve los programas con tu hijo, haz preguntas y conecta lo que ve con la vida real.
- Promueve el juego activo y el contacto humano: Las interacciones cara a cara son insustituibles para el desarrollo social y emocional.
- Sé un modelo positivo: Los niños aprenden observando. Si los adultos gestionan bien su propio uso de pantallas, ellos también lo harán.
Señales de alerta
Si observas estas conductas, puede ser necesario revisar el uso de pantallas y consultar al pediatra:
- Prefiere las pantallas a otras actividades.
- Tiene cambios de humor o dificultades para dormir.
- Presenta retrasos en el lenguaje o evita el contacto social.
- Muestra ansiedad o irritabilidad cuando se le retiran los dispositivos.
El objetivo no es eliminar por completo las pantallas, sino lograr un uso equilibrado y consciente.
Seleccionar buen contenido, establecer límites y priorizar el juego, el descanso y la conversación familiar permite que el uso de pantallas en niños sea una herramienta educativa, no un obstáculo.
El reto está en acompañar con amor y coherencia la relación de los niños con la tecnología. Porque las pantallas pueden enseñar, pero ninguna reemplaza el valor del afecto y la interacción humana.

Referencias
- American Academy of Pediatrics. Screen Time Guidelines.
- Mayo Clinic. Screen Time and Children.
- Lurie Children’s. Screen Time 2025.
- Zero to Three. Screen Time Recommendations for Children Under Six.
- CHOC. The Effects of Screen Time on Children — Latest Research 2024.
- Canadian Paediatric Society. Screen time and young children: Promoting health and development in a digital world.
Autoras:
Daniela Ballen Pinilla e Isabella Díaz Granados
Residentes de pediatría – Universidad del Rosario


